La fragata "Santa Balbina" era una embarcación de la Armada Real inglesa. El 9 de agosto de 1780 fue sorprendida y apresada a la altura de las islas Azores por la escuadra del general Córdoba, e incorporada a las fuerzas navales españolas con el nombre de "Santa Balbina". Se la asignó al apostadero naval de Montevideo en 1781, donde efectuó diversas misiones. En noviembre de 1783 fue designada para trasladar a España, llevando de transporte a diverso personal del Ejército con sus familiares. La familia más numerosa de las embarcadas fue la del ayudante D. Juan de San Martín, que se presentó acompañado de su mujer, Doña Gregoria Matorras, y de sus hijos María Elena, de doce años, Manuel Tadeo, de once, Fermín de diez, Justo Rufino de ocho, y José Francisco, el futuro libertador de Argentina, Chile y Perú, de seis. En total, los pasajeros eran nueve oficiales de infantería, caballería y dragones, con dos esposas y catorce hijos, la viuda de un oficial, dos sargentos, cuatro cabos, un soldado, dos marineros ingleses, un presidiario y nueve criados. Transportaba también veinticinco guanacos destinados al Monarca, para los que se habilitaron a bordo divisiones, comederos y bebederos. A los ciento ocho días de navegación, la fragata entraba en la bahía de Cádiz, donde anclaba el 23 de marzo de 1784. Ante los ojos infantiles y asombrados de José Francisco se mostró el paisaje de las poderosas murallas de la ciudad y la blancura de sus numerosas torres y casas. El muchacho no pudo sospechar entonces el glorioso porvenir que le aguardaba. |
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