Boa de las Vizcacheras

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  Animales en peligro

 

Boa de las vizcacheras

 

Características

 

Su cuerpo es marrón oscuro con figuras hexagonales más claras en el dorso. Los ejemplares adultos pueden medir 3 metros de largo y pesar 15 kilos. El cuerpo, macizo, sigue a una cabeza proporcionalmente pequeña y una cola corta y roma. Está recubierta de escamas, que son pequeñas en el dorso y mayores en el vientre.

Boa de las vizcacheras

 

  

Nombre

Suele llamársela "lampalagua", en aimará; "culebrón de la tierra" en Salta; "la familiar" en san Luis y La Pampa. Su nombre científico es "Boa constrictor occidentalis" (Philippi, 1873). Pertenece a la clase de los reptiles, orden squamata, suborden de las serpientes y familia boidae.

  

Hábitat

La boa de las vizcacheras reside en aquellos distritos que presentan un clima semiárido debido a una estación seca muy pronunciada, en los cuales la vegetación es boscosa y arbustiva. Por ello se la encuentra solamente en Bolivia, Paraguay y la Argentina. En nuestro país se la ubica en las provincias de Salta, Formosa, Chaco, Jujuy, Santiago del Estero, Tucumán, La Rioja, Catamarca, San Juan, Córdoba, Mendoza y San Luis.

 

Alimentación

Este animal tiene constumbres crepuscular y nocturna. Se alimenta de animales de sangre caliente, como pequeñas aves y roedores, a los cuales captura mediante asecho y mata envolviéndolos con su cuerpo y asfixiándolos.

 

Sus crias

Las pequeñas lampalaguas, a diferencia de sus progenitores, presentan una tonalidad más clara, con colores como el rosado y el rojizo. La hembra gesta entre 15 y 40 crías durante unos 5 meses; la camada nace en el otoño, entre marzo y mayo. Las crías suelen medir, al nacer, unos 40 centímetros de longitud.

 

Por qué está en peligro

Son varias las causas que se unen para el retroceso de la boa de las vizcacheras en su área de distribución: la destrucción de los bosques y arbustales chaqueños para la elaboración de carbón, postes y leña, así como para dar paso a la producción ganadera y cultivos de ocasión; y la actividad de la industria marroquinera, que emplea su piel de atractivos diseños y escamas pequeñas.