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| San Martín y Belgrano |
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| Estos dos grandes hombres
de nuestra historia se conocieron personalmente en la reunión que
mantuvieron en la Posta de Yatasto, sin embargo existía entre ellos,
una profusa comunicación epistolar previa, surgida a instancias de José
Mila de la Roca, amigo de ambos y secretario de Belgrano en la expedición
al Paraguay. Los dos próceres abrieron su corazón a través de la
correspondencia. San Martín redactó para Belgrano unos cuadernillos de
estrategia militar, extractando opiniones de diversos maestros de
guerra. Estos cuadernillos se los envió en vísperas de la batalla de
Vilcapugio y Belgrano le escribe dudando de sus propias cualidades, al
reconocer que no es un militar de vocación. Tras la derrota de Ayohuma,
San Martín le escribe para reconfortarlo y el creador de la bandera
responde: "He sido completamente batido en las pampas de Ayohuma,
cuando más creía conseguir la victoria; pero hay constancia y
fortaleza para sobrellevar los contrastes, y nada me arredrará para
servir, aunque sea en clase de soldado por la libertad e independencia
de la patria. Somos todos militares nuevos con los resabios de la
fatuidad española, y todo se encuentra menos la aplicación y
constancia para saberse desempeñar. Puede que estos golpes nos hagan
abrir los ojos, y viendo los peligros más de cerca tratemos de hacer
otros esfuerzos que son dados a hombres que pueden y deben
llamarse tales". Cuando se enteró que el gobierno había nombrado
a San Martín en su reemplazo, se alegró y le escribió: "Mi corazón
toma aliento cada instante que pienso que Ud. se me acerca, porque estoy
firmemente persuadido de que con Ud. se salvará la patria, y podrá el
ejército tomar un diferente aspecto. Empéñese Ud. en volar, si le es
posible, con el auxilio, y en venir no sólo como amigo, sino como
maestro mío, mi compañero y mi jefe si quiere, persuadido que le hablo
con mi corazón, como lo comprobará la experiencia". Animados por
estos generosos sentimientos, se dieron por primera vez en Yatasto el
abrazo histórico. San Martín se presentó a Belgrano poniéndose a sus
órdenes; éste lo recibió como su maestro y sucesor. Sin embargo, San
Martín se dio cuenta rápidamente de las cualidades morales de Belgrano
y se negó a reemplazarlo, pero debido a la presión del gobierno debió
asumir la jefatura del ejército. Belgrano se puso a sus órdenes dando
el ejemplo al ir a recibir humildemente las lecciones de tácticas y
disciplina. A partir de ese momento, la simpatía nacida a través de cartas
se transformó en mutua admiración. Belgrano murió convencido que San
Martín era el genio tutelar de la América del Sur. Hasta sus últimos
días, San Martín honró la memoria de su ilustre amigo como una de las
glorias más puras del nuevo mundo. |
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| Carta de Belgrano a San Martín |
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CARTA DEL GENERAL MANUEL BELGRANO AL CORONEL JOSÉ DE
SAN MARTÍN
Santiago del Estero, 6 de abril de 1814
Mi amigo:
"...Son muy respetables las preocupaciones de
los pueblos, y mucho más aquellas que se apoyan, por poco que sea, en
cosa que huela a religión: creo muy bien que Usted tendrá esto
presente...
... La guerra allí, no sólo la ha de hacer Usted
con las armas, sino con la opinión, afianzándose siempre ésta en las
virtudes morales, cristianas y religiosas; pues los enemigos nos la han
hecho llamándonos herejes, y sólo por este medio han atraído las
gentes bárbaras a las armas, manifestándoles que atacábamos la religión...
... Acaso se reirá alguno de este mi pensamiento,
pero Usted no deje llevarse de opiniones exóticas, ni de hombres que no
conocen el país que pisan... ...He dicho a Usted lo bastante; añadiré únicamente
que conserve la bandera que le dejé; que la enarbole cuando todo el Ejército
se forme; que no deje de implorar a Nuestra Señora de Mercedes, nombrándola
siempre nuestra Generala, y no olvide los escapularios a la tropa...
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