Provincia de Neuquén
 
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Historia
Familia de indios araucanos
Familia de indios araucanos
 
Indios araucanos cazando
 
Roca al frente de la campaña del desierto
Roca en la campaña del desierto
 
Aborigenes en la actualdad
 
Receracion de la campaña del desierto
 
 

Los estudios antropológicos revelan que la población indígena de la región neuquina era numerosa y se encontraba dividida en tres grupos principales, adaptados a las características de diferentes hábitats. Los pehuenches, cazadores y recolectores del fruto del pehuén, ocupaban el norte del Neuquén y sur de Mendoza y tenían sus equivalentes del lado chileno, donde se llamaban araucanos; los tehuelches, de la familia de los pampas, cazaban guanacos y avestruces, y extendían sus dominios por todo el ámbito pampeano-patagónico; y, por último, los mapuches, habitantes de los faldeos occidentales de la cordillera. A fines del siglo XVII, los araucanos se extendieron, desde Chile, por toda la zona nor-patagónica y las provincias de La Pampa y Buenos Aires, produciéndose lo que se ha dado en llamar proceso de araucanización. Cuando llegaron los espanoles, los mapuches, también

reunidos bajo el nombre de araucanos, se concentraron en el actual territorio neuquino, polarizando a su vez a otras parcialidades indígenas.

 
 

En un comienzo, la Patagonia no era el objeo principal de los españoles, quienes desde el Río de la Plata buscaban afianzar las vías de comunicación con el Paraguay y el Perú, fuente inagotable de metales preciosos. De las regiones patagónicas sólo se conocían algunas zonas costeras, pero el interior de la gran región austral era un misterio. No obstante, la posible existencia de una mítica -Ciudad de los Césares- alentaba a muchos a internarse en lo desconocido. La ruta de entrada al interior de la Patagonia se abrió desde Chile; los conquistadores y colonizadores llegaron a ella motivados por el interés de encontrar metales preciosos y extraer sal.

Entre los siglos XVII y XVIII, frailes evangelizadores hicieron intentos serios de integrar a los indígenas de la región al orden colonial hispano. Se destacan los padres Diego Rosales y Nicolás Mascardi, que fundaron las primeras reducciones, y el padre Van der Meeren, que implantó las primeras majadas de ovejas y enseñó a los indios a hilar y tejer. Sin embargo, la belicosidad de los aborígenes impidió que las iniciativas de los frailes prosperaran. Perfectamente adaptados al caballo, los indios conservaban su libertad, dedicándose preferentemente a la apropiación del ganado cimarrón primero, y al de las estancias bonaerenses después. con sus incursiones en malón, obtenían fáciles resultados frente a la vulnerabilidad de los poblados de blancos.

 
 

La necesidad de las autoridades nacionales de incorporar la Patagonia al resto del país, con miras a poblar, organizar y desarrollar el gigantesco territorio, dio origen a una serie de expediciones militares. La campana del Desierto llevada a cabo en 1879 por el general Julio A. Roca, fue el principio del fin de la dominación indígena en la Patagonia. Entre ese año y 1883 se sucedieron los avances de las fuerzas nacionales más allá del río Neuquén, que obligaron a los mapuches a constantes rendiciones y repliegues hasta el pie de los Andes e incluso Chile.

El 18 de octubre de 1884 se creó, por Ley 1.532, el territorio nacional del Neuquén y se nombró gobernador al coronel Manuel Olascoaga.

El 12 de septiembre de 1904, el gobernador Bouquet Roldán fundó la ciudad Neuquén, capital.

Por Ley 14.408, sancionada el 15 de junio de 1955, el hasta entonces territorio nacional fue declarado provincia.

 
 
       

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