Luis Saenz Peña

Luis Sáenz Peña

Luis Sáenz Peña era un destacado dirigente católico que fue ungido como un presidente de transición, tras un acuerdo entre el roquismo y el mitrismo para impedir la participación electoral de la flamante U.C.R..

Características de la presidencia de Luis Sáenz Peña (1992-1994)

Luis Sáenz Peña llego a la candidatura por un acuerdo entre Mitre y Roca para dejar afuera a los candidatos de Alem. La fórmula Luis Sáenz Peña-José Evaristo Uriburu fue propiamente sola a los comicios del 10 de abril de 1892, pues Bernardo de Irigoyen no logró reunir más apoyo que el de la Unión Cívica Radical, que representaba una disgregación de la Unión Cívica y que no disponía aún de una estructura orgánica como fuerza electoral. Luis Sáenz Peña fue un presidente débil manipulado por Roca. Su gobierno se caracterizó por las múltiples crisis de gabinete, debidas a la imposibilidad de acercar a los grupos roquistas, cívicos y "modernistas" en una política común.

Obras Públicas

Pese a las dificultades políticas, el gobierno de Luis Sáenz Peña realizó importantes obras públicas, como la finalización de la apertura de la Avenida de Mayo en Buenos Aires el 9 de julio de 1894 la Avenida de Mayo​ que se convertiría en el futuro como la vidriera de presentación de la ciudad al mundo y también comenzó la construcción del puerto militar General Belgrano .Durante su mandato, el Ministerio de Obras Públicas logró expandir la red ferroviaria, al punto de todas las capitales de provincia —excepto La Rioja— quedaron vinculadas por los rieles. Las ciudades de Buenos Aires, Rosario y Santa Fe.

En 1893 el Congreso aprobó la creación de la Lotería Nacional de Beneficencia, hoy Lotería Nacional, que entró en actividad desde 1894. En 1894 se sancionó la Ley 1.894, que cedía grandes porciones del Territorio Nacional del Chaco a las provincias vecinas, beneficiando especialmente a la Provincia de Santa Fe.

La revolución Radical

En 1893, la situación política se volvía cada día más inestable, ante la evidente incapacidad del presidente; Sáenz Peña cambió varias veces todo su gabinete de ministros, buscando infructuosamente evitar las críticas periodísticas. La situación se propagó a las provincias interiores, en donde en varias oportunidades los gobiernos fueron derrocados, con lo que la inestabilidad se acrecentó.  Sáenz Peña, cada vez más desorientado, probó todas las alianzas posibles, y finalmente ante la inminencia de una revolución radical nombró como Ministro del Guerra y Marina a Aristóbulo del Valle. Éste lo convenció de desarmar las Guardias Nacionales, con el fin aparente de evitar nuevas revoluciones, pero pocos días más tarde estalló la revolución radical.​

Una vez desarmados los gobiernos de provincia, los revolucionarios dirigidos por Hipólito Yrigoyen  lograron derrocar a varios de ellos, incluidos los de Buenos Aires y Santa Fe, pero las indecisiones de Aristóbulo del Valle y los desacuerdos entre Alem y su sobrino Yrigoyen hicieron fracasar el movimiento, al ser vencidas sus tropas por el Ejército nacional. 

En setiembre, una nueva revolución radical tomó el control en Santa Fe, mientras Lisandro de la Torre se sublevó en Rosario con bombas Orsini radicales (1893) que le habían suministrados oficiales radicales de Zárate, tomó la jefatura de policía y la ciudad cayo en mano de los rebeldes en Rosario el radicalismo proclamó a Alem como presidente de la República.

Pero la UCR había estado a punto de triunfar y había mostrado una capacidad de organización política inusual. Poco después moría repentinamente Aristóbulo del Valle, y seis meses más tarde se suicidaba Leandro Alem; y la UCR pasó a estar controlada totalmente por Yrigoyen.​
Al año siguiente, la UCR intentó participar en las elecciones; obtuvo el triunfo en la Provincia de Buenos Aires, aunque la alianza de roquistas y mitristas llevó al gobierno provincial a Guillermo Udaondo. En el interior, el gobierno triunfaba en todos lados gracias a un escandaloso fraude y la violencia sobre los radicales. Vencidos en las urnas, y sin perspectiva alguna de triunfar en elecciones amañadas por Roca y su círculo, los radicales se encerraron en una abstención electoral absoluta.

Renuncia 

Luego de las  revoluciones radicales de 1893, y las elecciones de 1894 Roca lo abandonó a su suerte , para este momento Luis Sáenz Peña ya no controlaba ni a sus ministros, que gobernaban de acuerdo con las indicaciones de Roca y Pellegrini. A mediados de enero de 1895, todos ellos presentaron sus renuncias en masa. Sáenz Peña presentó su renuncia el día 22 de enero, la que fue recibida con alivio por la opinión pública.

El vicepresidente, José Evaristo Uriburu asumio la presidencia y  logró reunir el apoyo de Roca, Pellegrini y Mitre, con estos poderosos respaldos, sumado a un nuevo ciclo de crecimiento económico, la presidencia de Uriburu se desarrolló en forma tranquila.


Luis Sáenz Peña

Luis Sáenz Peña asume la presidencia por medio de una acuerdo Mitre y Roca, el nuevo mandatario deberá enfrentar la crisis política que afecta al país por las divisiones internas en la UCR y el PAN.



Aristóbulo del Valle

 Aristóbulo del Valle fue convocado a desempeñar el Ministerio de Guerra con funciones extraordinarias cercanas a un Primer Ministro, con el fin de dar sustento a un gobierno débil. En esas circunstancias Aristóbulo del Valle organizó con Hipólito Yrigoyen la Revolución de 1893 en la que, debido a su cargo de Ministro de Guerra, le tocó desempeñar un papel crucial. El plan de Aristóbulo del Valle era, ante el levantamiento en armas de la Unión Cívica Radical, decretar la intervención de la provincia de Buenos Aires para garantizar elecciones libres, condiciones en las que era por demás conocido que triunfaría la UCR. El plan falló debido a la resistencia del Congreso a aprobar la intervención. Aristóbulo del Valle pudo entonces, debido a su posición en el gobierno, dar un golpe de estado y definir favorablemente el curso de la revolución, como le pedía Leandro Alem. Pero sus fuertes convicciones legales lo llevaron a rechazar esa opción, aún a costa de un nuevo fracaso de la revolución.



Hipólito Yrigoyen -  Lisandro de la Torre

Hipólito Yrigoyen, jefe revolucionario en 1893. Participó activamente en la Revolución de 1890 y en la de 1893. En esta última organizó, condujo y financió un ejército radical de 8.000 hombres. Fue uno de los fundadores, siguiendo a su tío y a Aristóbulo del Valle, tanto de la Unión Cívica como de la Unión Cívica Radical que serán dirigidas por Leandro Alem. A pesar del afecto que sentía por su tío, desconfiaba de sus condiciones para el liderazgo, lo que lo llevó a enfrentarse políticamente y a organizar la Unión Cívica Radical de la provincia de Buenos Aires como un partido político autónomo.
Lisandro de la Torre dirigio en Rosario el movimiento revolucionario de 1893, el y sus hombres armados con bombas y fusiles aportados por oficiales radicales de Zárate, tomaron la Jefatura de Policía y lograron que la ciudad cayera en manos de los rebeldes. La rebelión se extendió a Santa Fe, donde el lugarteniente de De la Torre, Mariano Candioti, al frente de unos 300 hombres tomó los principales edificios del gobierno provincial expulsando a tiros a los roquistas y asumiendo el 30 de julio de 1893 como gobernador de la provincia