|
|
|
|
| |
| |
|
|
 |
 |
 |
| |
Luis Sáenz Peña fue un presidente débil manipulado por Roca. Su gobierno se caracterizó por las
múltiples crisis de gabinete, debidas a la imposibilidad de acercar a los
grupos roquistas, cívicos y "modernistas" en una política común.
Luego de las revoluciones radicales de
1893, Roca lo abandonó a su suerte. Terminó por renunciar en 1895.
El
vicepresidente, José Evaristo
Uriburu, logró reunir el apoyo de Roca, Pellegrini y Mitre.
Con estos poderosos respaldos, sumado a un nuevo ciclo de
crecimiento económico, la presidencia de Uriburu se desarrolló en forma
tranquila. |
|
|
|
| Se inagura el Palacio de Aguas en la Av. Cordoba que sera la sede central de el manejo de las aguas corrientes |
|
|
| |
| La revolución oficial |
| |
Luis Sáenz Peña buscó acercarse a la Unión Cívica y, en
julio de 1893, nombró a Aristóbulo del Valle en su gabinete.
Éste puso en
marcha la "revolución oficial": para terminar con los gobernadores
provinciales opositores, desarmó sus guarniciones y los dejó a merced de
eventuales levantamientos.
Así es como se produjeron movimientos en San Luis,
Santa Fe y Buenos Aires. Roca, partidario del orden antes que nada, reaccionó
airado. A los 36 días de haber asumido, Del Valle renunció. |
| Las obras públicas |
| |
Pese a las dificultades políticas, el gobierno de Luis
Sáenz Peña realizó importantes obras públicas, como la finalización de la apertura de la Avenida de Mayo en Buenos Aires y la construcción del puerto
militar General Belgrano . |
|
La revolución de 1893 |
| |
La
caída de Aristóbulo del
Valle, ministro de guerra y marina, no terminó
con la tensión política. En agosto de 1893 estalló una revuelta mitrista
en Corrientes.
Le siguieron levantamientos radicales en Tucumán y
Santiago del Estero, que amenazaron con extenderse a Salta y Catamarca.
En
setiembre, una nueva revolución radical tomó el control en Santa Fe,
mientras Lisandro de la Torre se sublevó en Rosario con bombas Orsini
radicales (1893) que le habían suministrados oficiales radicales de
Zárate, tomó la jefatura de policía y la ciudad cayo en mano de los
rebeldes en Rosario el radicalismo proclamó a Alem como presidente de la
República.
A fines de setiembre, el movimiento se extendía por todo el
país, incluyendo a Buenos Aires, la cual era liderada por Hipólito
Irigoyen donde los radicales formaron gobierno. La falta de coordinación
y la presencia de Roca a la cabeza de la represión explican el fracaso
final del movimiento. |
|
|
 |
 |
 |
|
| |
|
| |
|
|
|
|