Obras públicas

Durante su presidencia Figueroa Alcorta realizó gran cantidad de obras públicas, se extendió en 7000 km la red de ferrocarriles, se inauguraron obras en todas las provincias


Próximo el cumplimiento del período presidencial, decía Figueroa Alcorta: 

"Ha sido tan extraordinario el desarrollo del país durante el tiempo que he tenido el honor de presidirlo, que me ha permitido iniciar, y en parte ejecutar, el más vasto y completo plan de obras públicas que se haya preparado entre nosotros, sin perjuicio de haber continuado y con-cluido las obras que encontró iniciadas este gobierno".

En efecto, el gobierno nacional construyó en provincias y territorios: canales, puentes, caminos, diques, obras de riego, etc.

El palacio del Congreso fue inaugurado y ya en mayo de 1906 se realizaron allí las sesiones legislativas. El presidente concluyó su mensaje: "Quedáis instalados en vuestro palacio, la nueva casa de las leyes, en cuyo recinto nos es dado esperar que no se escucharán sino acentos elocuentes de controversias y debates concordantes con la tradición de intelectualidad y cultura de los Congresos argentinos"...

Ferrocarriles

Los ferrocarriles tuvieron un aumento de 7.000 kilómetros en sus vías en el curso de cuatro años, pues pasaron de 20.653 kilómetros en 1906 a 27.715 en 1910. El capital de las empresas ferroviarias que sumaba 695.301.620 pesos oro en 1906, cuatro años después alcanzaba a pesos oro 1.099.700.353.

Ferrocarril Trasandino Los Andes-Mendoza

Se inaugura el Ferrocarril Trasandino Los Andes-Mendoza, oficialmente conocido en Chile como Ferrocarril Trasandino Chileno (FCTC) y en Argentina como Ferrocarril Trasandino Argentino (FCTA), fue un ferrocarril, hoy en ruinas, que unía la ciudad chilena de Los Andes y la ciudad argentina de Mendoza. Fue inaugurado el 5 de abril de 1910, luego de superar muchas dificultades los años anteriores. Funcionó hasta 1984.

La ciudad

La ciudad moderna se conforma a partir de 1881, durante la intendencia de Torcuato de Alvear, después de la federalización de 1880; la ciudad anterior casi ha desaparecido en sus características y en su estilo arquitectónico, como desapareció todo vestigio de tres siglos de vida colonial. 

Buenos Aires fue desde los días de la independencia política del país, el nexo de unión con Europa; fue propiamente una Europa levantada a orillas del Plata en un caso típico de rápido crecimiento. Lo, que Sarmiento veía en 1845 en su Facundo, no ha hecho desde entonces más que aumentar en proporción: "No hay más que tomar una lista de vecinos de Buenos Aires para ver cómo abundan en los hijos del país los apellidos ingleses, franceses, alemanes e italianos"...

Buenos Aires, que en 1650 contaba con unas 400 casas, tenía en 1895 no menos de 54.795, de las cuales 37.327 de piedra y ladrillo, 922 de más de tres pisos, 6.332 de dos y unas 30.000 de un solo piso.

El crecimiento urbano no se interrumpió y al llegar el Centenario de la independencia era una de las grandes ciudades del mundo. He aquí una estadística de la edificación desde 1897 a 1908, según el Anuario estadístico de Buenos Aires (Buenos Aires, 1909):

Años Metros lineales de fachada construidos
18976.620
18986.493
18995.627
19005.524
19016.077
19025.280
19035.338
19045.541
19058.061
190610.448
190714.489
190814.182