Guillermo Brown

No pudo ser mayor el acierto en la elección del irlandés Guillermo Brown para el mando de la escuadra patriota, aunque en el primer momento se pensó en el capitán de la goleta Juliet, el norte¬americano Benjamín F. Seaver.



Los antecedentes

Brown había nacido en 1777, fue llevado por un tío suyo a los Estados Unidos en su niñez e ingresó en la marina mercante, navegando muchos años en las aguas del Atlántico y del mar de las Antillas. Se matriculó capitán antes de 1796. Fue apresado Por los ingleses en las Antillas y se convirtió en su enemigo acérrimo, si no lo era ya antes. Debió familiarizarse con et empleo de las naves de combate por los relatos de actores de las luchas navales de su tiempo. En una ocasión fue apresado por un navío francés y conducido a las fortalezas de Metz y Verdún, de donde logró fugarse.

Llegada al Rio de la Plata

En 1809 llegó al Río de la Plata, se radicó un tiempo en Montevideo y adquirió una embarcación de cabotaje para dedicarse al comercio, nave que le fue capturada por no tener la documentación en regla.

En abril de 1810 se hallaba en Buenos Aires como capitán y propietario de la fragata Jane, que zarpó en junio para Río, de Janeiro, y por tanto presenció el movimiento de Mayo y es probable que se haya adherido al partido de la independencia.

Guillermo Brown

 El 18 de abril de 1810 con la fragata Jane, de su propiedad, arribó a Buenos Aires en gestión comercial y permaneció dos meses en la entonces capital del Virreinato, siendo testigo de la  semana de Mayo.
Años después, Brown luchó contra los marinos realistas que dominaban la Banda Oriental. Apresó la goleta Nuestra Señora del Carmen y la balandra San Juan de Ánimas, intentó abordar con un bote y veinte marineros al bergantín de guerra Cisne, y transportó también armas, víveres y oficios del gobierno de Buenos Aires a los patriotas de la Banda Oriental. En marzo de 1814 el Directorio le confirió el grado de Teniente Coronel y lo puso al frente de la escuadra.

Al año siguiente adquirió la nave Elisa, que naufragó en las proximidades de Barragán; con el producto de la mercadería salvada se asoció a White y la fragata Industria, destinada al servicio entre Buenos Aires y Colonia, apresada por un buque de la escuadrilla española de Montevideo. 

Problemas con los realistas

A partir de 1812, Brown era vecino de Buenos Aires y dueño de una propiedad en Barracas; se ocupaba del tráfico de cueros y frutos del país entre Buenos Aires, Montevideo y Colonia y seguramente ha tenido depósitos o almacenes en tierra. En uno de los viajes, le fue apresada la tripulación por los realistas de Montevideo y entonces resolvió transformar su pequeña embarcación en nave de guerra y a sus tripulantes en soldados; armó dos o tres barcos más y luchó independientemente contra los españoles y les capturó la goleta Nuestra Señora del Carmen y la balandra San Juan y Ánimas. Esas actividades pusieron de relieve su personalidad y sus hazañas fueron conocidas. 

Comandante al mando de la flota

Cuando se buscó un jefe para la nueva escuadra, nadie tenía en las aguas del Plata sus antecedentes; era ya un comandante de hecho para todo lo relativo a los movimientos en las aguas.

Por alguna influencia especial se designó al capitán Benjamín Seaver para el mando, de una de las naves sin una subordinación total a la autoridad de Brown. Cuando éste decidió salir al encuentro del enemigo ordenó a Seaver que se sometiese a las órdenes que se impartirían desde la nave capitana Hércules y que saliese con la suya, la Juliet, a cumplir su parte en la operación que proyectaba. 

Seaver contestó que no sabía que estuviese agregado a la escuadrilla y rechazó la orden. Entonces Brown exigió a Larrea que Seaver fuese exonerado para asegurar la unidad en el mando; el gobierno decidió así la incorporación de Seaver a la escuadra de Brown; Seaver murió luchando en Martín García unos días después.