Esta área
natural posee una superficie de aproximadamente 500 ha, esta ubicada
en el centro norte de la Provincia de Córdoba, al norte de
la ciudad de Capilla del Monte, Dpto. Punilla. |
La fama de Los
Terrones, al igual que su vecino Cerro Uritorco, está acompañada
por un trasfondo místico desvinculado de su gran valor como
área natural . Gracias a la iniciativa de los propietarios
del predio, el lugar se dio a conocer y se permitió el ingreso
de visitantes. Es así que hoy en día se puede disfrutar
de uno de los paisajes más llamativos y pintorescos de las
Sierras Chicas cordobesas , sumándole trascendencia
turística a la localidad vecina de Capilla del Monte
. El lugar llama la atención desde un primer momento por
la presencia de formaciones de rocas sedimentarias ,
del tipo de las areniscas que, merced a la erosión natural,
han ido adquiriendo caprichosas formas . La imaginación
popular bautizó entonces, con uno o varios nombres, a esas
gigantescas esculturas naturales. Así nacieron la Cabeza
del Indio, el Dedo de Dios, La Bota, el Sillón o El Honguito,
entre muchas otras . Pero la belleza del sitio no termina
aquí. En su escasa superficie se tiene la oportunidad de
intimar con la agreste naturaleza serrana , que en la actualidad
es difícil de hallar sin la indeleble marca del hombre
El sitio puede ser recorrido en lago más de una hora, por
un sendero, que conforma un singular circuito . El mismo transita
una profunda quebrada de frondosa vegetación, por la que
corre un cristalino arroyo. La quebrada se cierra en distintos pasajes
al punto de dificultar el paso de los visitantes. Junto al arroyo
se encuentran helechos, enormes Molles y Cocos. Ascendiendo una
pronunciada pendiente se llega a la zona más alta. Desde
allí se puede gozar de una excelente vista panorámica
del Cerro Pajarillo, la zona de los valles y el Dique Cruz del Eje.
Los Terrones, por su gran valor natural y paisajístico debe
ser mantenido y conservado a perpetuidad, bajo una figura legal
de protección adecuada. Sólo de esta manera se podrá
asegurar que las futuras generaciones puedan conocer y admirar tan
singular sitio. |