La entrada de Estados
Unidos en la Primera Guerra Mundial y la revolución bolchevique
en Rusia son dos hechos que tienen enorme repercusión en la Argentina
durante 1917.
Una flota de guerra
estadounidense visita Buenos Aires y su tripulación desfila por las
calles, siendo aclamada por una multitud partidaria de los aliados.
Regresa al país el piloto Vicente Almandos Almonacid, quien se enroló
como voluntario para la lucha aérea por los aliados, y es recibido y
homenajeado como un auténtico héroe. Una nutrida cantidad de gente
asalta el 12 de setiembre el Club Alemán, destrozando vidrios y
muebles, luego se dirige a la Legación Alemana, a la Compañía Alemana
Transatlántica de Electricidad, y al restaurante Aue's Keller.
La campaña
llega a su punto máximo cuando se publican telegramas secretos del
ministro alemán en Buenos Aires recomendando hundir barcos sin dejar
rastros y haciendo apreciaciones insultantes contra nuestro canciller, Honorio Pueyrredón .
Yrigoyen
defiende la neutralidad pese a que el mercante Monte Protegido es
hundido por un submarino alemán. Un sector importante de la opinión
pública, radicales incluidos, presiona para que el gobierno rompa
relaciones con Alemania.
Luego, cerca de Tolón es torpedeado el velero Oriana aunque se establece
que el uso que hacía este navío de la bandera de nuestro país, era
ilegal. También es hundido el carguero Toro, cerca de Gibraltar.
Los
diputados socialistas votan por la entrada en la guerra, opinión que se
exacerba cuando llega la noticia de estos hundimientos pero Yrigoyen
continúa inflexible en la política neutralista.
Vicente Almandos Almonacid en una cena de gala a su regreso
Canciller Honorio Pueyrredón
Huelga en el gobierno de Yrigoyen
Huelga
ferroviaria en la estación San Martín
Ante estas
agresiones, el Presidente Hipólito Yrigoyen exige a Alemania que se comprometa a respetar
los navíos de bandera nacional, compromiso que el gobierno del kaiser
acepta y que se liará efectivo después de la guerra. Pero, mientras
tanto, la presión de los aliadófilos es muy intensa y, en Buenos
Aires, hay manifestaciones contra instituciones germanas.
En
cambio, se declara por decreto al 12 de Octubre como Día de la
Raza. Además, se sancionan la ley del Hogar, para proveer tierras
a los trabajadores del agro, y una ley de alquileres que pone
fin al malestar de los inquilinos. Hay infinidad de huelgas por
el alza del costo de vida - otro de los efectos de la guerra -
pero el gobierno, en general, tiene una actitud de simpatía por
los reclamos obreros.
Durante 1917 se producen
los primeros signos de reactivación tras la crisis económica que se
desató en 1913. Esta crisis había traído aparejado un aumento
de la desocupación, la baja en las exportaciones y un aumento de la
inflación. El alivio se traduce ahora en el crecimiento de las
exportaciones. Las encabezan, la producción de carne enlatada
para alimentar a los soldados europeos en el frente de la Primera Guerra
Mundial. Ocurre lo mismo con los textiles, para la confección de
abrigos y frazadas. Esto hace subir la producción de lana y de
algodón. La desocupación se retrae debido a la instalación de
empresas extranjeras que crean fuentes de trabajo. Entre ellas figuran
las estadounidenses International Bank of Boston, National Lead y Ford,
cuyo crecimiento vertiginoso en la producción de automotores se dará a
partir del 1920. Esta reactivación de la economía, paradójicamente,
no trae tranquilidad al gobierno de Hipólito Yrigoyen. Al comprobar
mejores condiciones en los beneficios de sus empleadores, los obreros
reclaman por una porción mayor en el reparto de la riqueza. Una ola de
huelgas recorre el país y obliga a Yrigoyen a mediar en numerosos
conflictos.
Vista de la estacion de Retiro en esa epoca
Pedro B. Palacios (Almafuerte)
En
Mayo, el gobierno radical se enfrenta a los poderosos intereses
británicos decidiendo la caducidad de las concesiones vencidas
y, a la vez, la potestad oficial de fijar las tarifas.
Y
se sanciona la ley que establece la creación del Concejo Deliberante
de la Capital Federal mediante el voto universal. Es decir que
en adelante la ciudadanía porteña elegirá a sus treinta representantes.
En otro terreno, llega
el matemático español Julio Rey Pastor, que había sido invitado
por la Institución Cultural Española.
En La Plata, muere el 28 de
Febrero el gran poeta Pedro B.
Palacios, más conocido por su seudónimo:
"Almafuerte".
Este año las salas de
cine comienzan a competir entre sí para captar el interés del
público, ávido por presenciar los estrenos que comenzarán a
multiplicarse hasta constituir uno de los mayores negocios del siglo XX,
además de ganarse el sitial de ser denominado el séptimo arte.
Pero
esto tiene una consecuencia también característica del siglo: el
impulso de la publicidad es notable. En primer lugar, porque las salas
anuncian sus películas en los diarios con avisos a media página
tamaño sábana.
En tanto, Carlos Gardel canta por
primera vez en público Mi noche triste y, con Razzano, hace
sus primeras grabaciones para el sello Max Glucksman.
Después
de siete años de ausencia, vuelve Frank Brown, el payaso más querido
de la Argentina. Lo hace en su propio circo, el Hyppodrome donde
deleitará a grandes y chicos hasta 1924. Ignacio Corsini estrena
Caminito de Juan de Dios
Filiberto. Y las orquestas típicas de
Eduardo Arolas, Francisco Canaro y Roberto Firpo se hacen cada
vez más populares.
También
aparece el primer tomo de la Historia de la literatura argentina
de Ricardo
Rojas, obra monumental que tardará varios años en completarse
y cuyo conjunto establece un completísimo panorama de las letras
argentinas desde la época colonial.
El
campeonato sudamericano de fútbol de este año se realiza en Montevideo.
El equipo argentino derrota a Brasil y luego a Chile.
Pero los
argentinos llegan en malas condiciones físicas para enfrentar
al adversario más temible, Uruguay, y nuestro equipo es batido
por 1 a 0.