Segunda Presidencia de Peron
 
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Año de tensiones, rencores y violencia. El Congreso suprime la enseñanza religiosa en las escuelas y varios feriados de santoral. También son detenidos curas y laicos católicos.

La Iglesia arma su defensa en las parroquias, organizaciones juveniles y sectores de las Fuerzas Armadas. Hay un sordo malestar en el oficialismo, integrado por algunos católicos practicantes. 

Entonces, el Congreso convoca a una reforma de la Constitución, ostensiblemente destinada a disponer la separación de la Iglesia y el Estado. Pero hay rumores de que también se anulará el articulo 40 que prohíbe la concesión de la explotación de hidrocarburos. Las versiones se basan en un anuncio del Poder Ejecutivo que ha hecho público su deseo de ofrecer en concesión vastas zonas de la Patagonia a compañías estadounidenses y estos produce escozor en los sectores del peronismo de origen nacionalista. 

El 14 de Junio, día de Corpus Christi, se realiza una impresionante marcha opositora que parte desde la Catedral y llega hasta el Congreso.

Al día siguiente, el Presidente Perón acusa a los manifestantes de haber quemado una Bandera argentina y expulsa del país a dos altos prelados. Pronto se sabe que la acusación presidencial es un invento del ministro del Interior, Angel Borlenghi.

 

El Bomardeo
Vista parcial de la Casa de Gobierno luego del bombardeo de la marina
Ruta de los aviones
Ruta de los aviones que realizaron el bombardeo
Algunas de las fotos de la Revolución
Aspectos de laCuria Metropolitana luegos de los destrozos
El intento de golpe encabezado por la marina causo 300 muertos y 800 detenidos.
Las bombas arrojadas por los militares golpistas en el intento de golpe del 16 de junio, abrieron hondos cráteres en las cercanías de la casa rosada
Peron se embarca en la cañonera paraguaya. El nuevo canciller, Mario Amadeo, lo sostiene
El General Eduardo Lonardi encabezó la sublevación del 16 de setiembre de 1955, Dos días antes, había viajado a Córdoba desde Buenos Aires para dirigir el copamiento de la Escuela de Artillaría. La consgna de Lonardi con sus cómplices en el interior del comando era "Dios es justo". LA V División, leal al Gobierno, cerco a Lonardi, éste, viendo que la situación es desfavorable pidio que acelerara su levantamiento, entonces la flota bombardeó los depósitos de Mar del Plata.
El estado de salud de Lonardi, fue uno de los pretextos para su desplazamiento, que se llevó a cabo el 13 de noviembre de 1955. Su pronto fallecimiento ocultó lo que había sido una crisis política.
Rojas y Aramburo desplazarón a Lonardi del gobierno a mediados de Noviembre de 1955.
   

Vista de la Plaza de Mayo el 31 de agosto de  1955

Dos días más tarde, al mediodía, aviones de la Marina atacan la Casa Rosada con la confesada intención de matar al Presidente, quien minutos antes se ha refugiado en el Ministerio de Guerra. El bombardeo provoca centenares de muertos y heridos. En tanto, grupos que operan sin ser molestados por la Policía provocan incendios en una docena de iglesias y hay destrozos en la Curia. 

El ambiente es tétrico en los días siguientes. Semanas más tarde, y de manera inesperada, Perón pronuncia un discurso en el que anuncia una etapa de conciliación y luego destituye a algunos ministros y otros altos funcionarios. 

La nueva actitud del Presidente hace posible que Arturo Frondizi, titular de la UCR, hable por radio. Es la primera vez en diez años se escucha una voz opositora por un medio de difusión. Pero más tarde, Perón produce una impensada maniobra. Anuncia que renuncia a la presidencia.

Inmediatamente, se pone en marcha la maquinaria oficial, que organiza una concentración en Plaza de Mayo para disuadir a Perón de su decisión. En esta oportunidad, 31 de Agosto, el Presidente pronuncia palabras casi demenciales y autoriza a cualquier peronista a matar a quien conspire y asegura que “por cada uno que caiga de nosotros, caerán cinco de ellos”.  

Aunque estas declaraciones no tienen ninguna secuela, las palabras de Perón deciden a un grupo de hombres de armas lanzarse a la acción revolucionaria. El general Eduardo Lonardi se hace fuerte en un regimiento de Córdoba el 16 de Septiembre, mientras toda la Armada se subleva. La represión ordenada por el Presidente no es efectiva y en tres días su poder se derrumba.  

El golpe se autodenomina Revolución Libertadora.

La libertadora
Los generales Lombardi y Aramburu los principales generales de la revolución libertadora
Cacho Fontana
Cacho Fontana
Marco Denevi
Marco Deneví recibiendo el premio Kraft por su novela Rosaura a las diez

La C.G.T. se declara en huelga general, pero cede ante la presión militar. Perón dirige su renuncia al consejo de generales y se refugia en la Embajada de Paraguay, desde donde se lo llevará a Asunción.

En consecuencia, Lonardi asume la presidencia de facto el día 23 y anuncia una consigna de difícil cumplimiento: “Ni vencedores ni vencidos”. Entre los primeros actos de Lonardi, se destituyen magistrados y funcionarios, se anuncia la devolución del diario La Prensa a sus dueños anteriores y se designan comisiones investigadoras. 

Pero grupos de militares cerradamente antiperonistas (llamados “gorilas”) entienden que Lonardi es demasiado blando y no lleva a cabo la tarea de “desperonizar” al país con suficiente energía. En Noviembre, se lo remueve del cargo y en su lugar ocupa la presidencia el general Pedro Eugenio Aramburu. Comienza así una etapa de Mayor represión. Se disuelve el Partido Peronista y se intervienen los sindicatos.

Por la onda de Radio el Mundo comienza un recordado programa racial, el Fontana Show, conducido por Norberto Palese, quien a esa altura ya era Cacho Fontana.

En este año, tan lleno de alternativas políticas y de terribles enfrentamientos, aparece El sueño de los héroes, de Adolfo Bioy Casares, y La muerte baja en ascensor, de Maria Angélica Bosco. Marco Denevi obtiene el Premio Kraft por su novela diez.

 
 
       

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