Los concesionarios cordobeses

La provincia de Córdoba había fundado en 1815 su primera ceca - la primera netamente argentina- que no llegó a emitir regularmente: sólo se conocen algunos raros pesos de 8 soles en peltre, intento de una acuñación en plata que no se realizó. Esa entidad ya estaba clausurado en 1818, y durante largos años la provincia, que padecía de falta de numerario, dio curso a las monedas riojanas y a las piezas hispanoamericanas oriundas, fundamentalmente, de Potosí, ya fueran "de rostro" -o sea con el retrato de los reyes españoles- o "de la patria", y también a bolivianas independientes.

Aunque se consideran como primeras monedas cordobesas a los cuartillos de 1833, existe una pequeña moneda anepígrafe que se conoce con el nombre de “cuartillo de Rondeau" y que algunos atribuyen a esa provincia. Se ignora su época real de circulación. De los cuartillos de 1833 tampoco hay mayores datos y muchos numismáticos dudan de que fueran labrados realmente en esa fecha. De pobrísimo diseño, muestran un primitivo escudo cordobés formado por el castillo con banderas replegadas, y en el reverso un sol. Bastante similares a los del mismo valor acuñados en 1838, de ahí se deduce que son obra de una sola mano.

moneda26.JPG (14760 bytes)

Proyecto de moneda de 8 reales acuñado eb la primera Casa de Moneda de Córdoba en 1815

No parece lógico, sin embargo, que transcurrieran cinco años entre una y otra emisión; se piensa entonces que los de 1833 puedan ser ejemplares defectuosos de las acusaciones posteriores, pero la falta de documentación de este período no permite sacar conclusiones definitivas.

El sistema de acusación por concesionarios fue adoptado por el gobierno cordobés, que carecía de fondos para tomar a su cargo la instalación de una ceca. Los primeros cuartillos labrados por este sistema son los de 1833-38, si bien es cierto que ya en 1831 un minero de Achala había solicitado permiso de acuñar. Los cuartillos que citamos son anónimos y sólo en 1839 aparecen los concesionarios con sus nombres y apellidos. Las emisiones más abundantes de ese ario corresponden al sargento mayor Pedro Nolasco Pizarro, quien al parecer había obtenido en pública subasta el derecho de acuñar. Las labraciones de este concesionario se inician con cuartillos y se extienden luego a medios y reales, continuando ininterrumpidamente hasta mediados de 1841.

moneda27.JPG (9351 bytes)

Cuartillo de Rondeaun ; cuartillo de 1838 y cuartillo de copones de 1839

Las primeras monedas de Pizarro mostraban el escudo provincial adornado en su base con moharras, rosetas, estrellas y puntos, pero luego se abandonó este tipo Para labrarlas únicamente con el escudo nacional, de modo de prestigiar a las emisiones. En el anverso de casi todas las piezas aparece la leyenda PROVINCIA DE CORDOVA, y en el reverso generalmente se completa con CONFEDERADA. Son raros aquellos ejemplares que llevan el lema EN UNION Y LIVERTAD (con v). Los cuartillos muestran las letras PP como marca del acuñador, y PNP los reales y medios.

En 1841, al salir nuevamente a remate el derecho a acuñar, el mejor postor fue el coronel José Policarpo Patiño, quien identificaría sus labraciones con las iniciales JPP. Las piezas de este concesionario muestran únicamente el escudo nacional que, a su vez, ha sido tergiversado con numerosas variantes. A la leyenda PROVINCIA DE CORDOVA, del anverso, responde en general el CONFEDERADA del reverso, aunque en algunas piezas Patiño incorporó el mote LIBRE YNDEPENDIENTE. Sus últimas acuñaciones datan de 1844.

Los cuños utilizados por los concesionarios han sido numerosos; solamente en los reales del año 1843 pueden clasificarse alrededor de 70 diferentes de anverso y unos 30 de reverso que, a su vez, se combinan entre sí dando un intrincado panorama de piezas distintas. Esto se debió a la participación de numerosos plateros subarrendatarios, que marcaban con las iniciales del concesionario original.

moneda28.JPG (25242 bytes)

Realitos cordobeses de los concesionarios PNP (Pedro Nolasco Pizarro) y JPP (José Policarpio Patiño) acuñados entre 1840 y 1843

La influencia política de la época se refleja en muchas monedas, especialmente en el escudo nacional, que pasa a ostentar un gorro de manga en lugar del tradicional gorro frigio. También se ha suprimido el azul, color de los unitarios. La pica y el gorro están flanqueados por puntos, estrellas, cruces, rosetas y moharras. Numerosas son también las especies de cuartillos: al castillo simple siguen otros coronados por una roseta o una cruz, para finalizar mostrando banderas laterales. Todos los soles del reverso tienen ojos, nariz y boca, y sus rayos aparecen bien diferenciados en algunas piezas, o en forma de estrella o roseta en otras. Es común que el nombre de la provincia figure con v, y es curioso observar algunos ejemplares en que, por mal cálculo de los grabadores, el nombre aparece sin terminar por falta de espacio. Leemos así CORDOV y CORDO. La mayoría de las monedas de los concesionarios, pese al control oficial, fueron acuñadas con plata de baja ley.

Estas amonedaciones son, no obstante, las más atractivas entre todas las emisiones monetarias argentinas, por su gran variedad y porque, además, permiten apreciar el arte un poco ingenuo y primitivo de los plateros cordobeses del siglo XIX.