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Año de tensiones, rencores y violencia.
El Congreso suprime la enseñanza religiosa en las escuelas y varios
feriados de santoral. También son detenidos curas y laicos católicos.
La Iglesia arma su defensa en las parroquias, organizaciones juveniles
y sectores de las Fuerzas Armadas. Hay un sordo malestar en el oficialismo,
integrado por algunos católicos practicantes.
Entonces, el Congreso convoca a una
reforma de la Constitución, ostensiblemente destinada a disponer
la separación de la Iglesia y el Estado. Pero hay rumores de que
también se anulará el articulo 40 que prohíbe la concesión de la
explotación de hidrocarburos. Las versiones se basan en un anuncio
del Poder Ejecutivo que ha hecho público su deseo de ofrecer en
concesión vastas zonas de la Patagonia a compañías estadounidenses
y estos produce escozor en los sectores del peronismo de origen
nacionalista.
El 14 de Junio, día de Corpus Christi,
se realiza una impresionante marcha opositora que parte desde la
Catedral y llega hasta el Congreso. Al día siguiente, el Presidente
Perón acusa a los manifestantes de haber quemado una Bandera
argentina y expulsa del país a dos altos prelados. Pronto se sabe
que la acusación presidencial es un invento del ministro del Interior,
Angel Borlenghi.
Dos días más tarde, al mediodía, aviones
de la Marina atacan la Casa Rosada con la confesada intención de
matar al Presidente, quien minutos antes se ha refugiado en el Ministerio
de Guerra. El bombardeo provoca centenares de muertos y heridos.
En tanto, grupos que operan sin ser molestados por la Policía provocan
incendios en una docena de iglesias y hay destrozos en la Curia.
El ambiente es tétrico en los días
siguientes. Semanas más tarde, y de manera inesperada, Perón pronuncia
un discurso en el que anuncia una etapa de conciliación y luego
destituye a algunos ministros y otros altos funcionarios.
La nueva actitud
del Presidente hace posible que
Arturo Frondizi, titular de la UCR, hable por radio. Es la primera
vez en diez años se escucha una voz opositora por un medio de difusión.
Pero más tarde, Perón produce una impensada maniobra. Anuncia que
renuncia a la presidencia.
Inmediatamente, se pone en marcha
la maquinaria oficial, que organiza una concentración en Plaza de
Mayo para disuadir a Perón de su decisión. En esta oportunidad,
31 de Agosto, el Presidente pronuncia palabras casi demenciales
y autoriza a cualquier peronista a matar a quien conspire y asegura
que por cada uno que caiga de nosotros, caerán cinco de ellos.
Aunque estas declaraciones no tienen
ninguna secuela, las palabras de
Perón deciden a un grupo de hombres de armas lanzarse a la
acción revolucionaria. El general
Eduardo Lonardi se hace fuerte en un regimiento de Córdoba el
16 de Septiembre, mientras toda la Armada se subleva. La represión
ordenada por el Presidente no es efectiva y en tres días su poder
se derrumba.
El golpe se autodenomina Revolución
Libertadora.
La C.G.T. se declara en
huelga general, pero cede ante la presión militar. Perón
dirige su renuncia al consejo de generales y se refugia en la Embajada
de Paraguay, desde donde se lo llevará a Asunción.
En consecuencia,
Lonardi asume la presidencia de facto el día 23 y anuncia una
consigna de difícil cumplimiento: Ni vencedores ni vencidos.
Entre los primeros actos de Lonardi, se destituyen magistrados y
funcionarios, se anuncia la devolución del diario La Prensa a sus
dueños anteriores y se designan comisiones investigadoras.
Pero grupos de militares cerradamente
antiperonistas (llamados gorilas) entienden que Lonardi
es demasiado blando y no lleva a cabo la tarea de desperonizar
al país con suficiente energía. En Noviembre, se lo remueve del
cargo y en su lugar ocupa la presidencia el general
Pedro Eugenio Aramburu. Comienza así una etapa de Mayor represión.
Se disuelve el Partido Peronista y se intervienen los sindicatos.
Por la onda de
Radio el Mundo comienza un recordado programa racial, el Fontana
Show, conducido por Norberto Palese, quien a esa altura ya era
Cacho Fontana.
En este año, tan
lleno de alternativas políticas y de terribles enfrentamientos,
aparece El sueño de los héroes, de Adolfo Bioy Casares, y La muerte baja en ascensor, de
Maria Angélica Bosco. Marco Denevi obtiene el Premio Kraft por su
novela Rosaura a las diez.
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| Aspectos
de laCuria Metropolitana luegos de los destrozos |
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| Las
bombas arrojadas por los militares golpistas en el intento
de golpe del 16 de junio, abrieron hondos cráteres
en las cercanías de la casa rosada |
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| El
intento de golpe encabezado por la marina causo 300
muertos y 800 detenidos. |
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| Peron
se embarca en la cañonera paraguaya. El nuevo
canciller, Mario Amadeo, lo sostiene |
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| El
General Eduardo Lonardi encabezó la sublevación
del 16 de setiembre de 1955, Dos días antes,
había viajado a Córdoba desde Buenos Aires
para dirigir el copamiento de la Escuela de Artillaría.
La consgna de Lonardi con sus cómplices en el
interior del comando era "Dios es justo".
LA V División, leal al Gobierno, cerco a Lonardi,
éste, viendo que la situación es desfavorable
pidio que acelerara su levantamiento, entonces la flota
bombardeó los depósitos de Mar del Plata. |
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