Inicio de operaciones realistas

El ejército realista vencedor en Sipe Sipe inició operaciones sobre el norte argentino. Olañeta fue destacado hacia Tarija con los batallones partidarios y cazadores y un escuadrón de cazadores a caballo, entrando en esa villa el 5 de abril de 1816.


Belgrano Reemplazo de Rondeau

A mediados de junio, la vanguardia realista avanzó desde Yavi sobre Casabindo, con el fin de desalojar al Marqués de Yavi, que había reunido fuerzas en el lugar. Ante el avance realista, el marqués se retiró con dispersión de parte de sus tropas; la vanguardia realista regresó a Yavi. En septiembre se produjo, además, un avance realista sobre Humahuaca.

El 7 de agosto de 1816, en Trancas, Rondeau fue desplazado de su cargo y en su lugar asumió, de nuevo, Belgrano. 

El nuevo Director Supremo  Juan Martín de Pueyrredón , decidió pero no habría más expediciones al Alto Perú, cambiando por la campaña de San Martín a chile y Perú. 

Belgrano trasladó al Ejército hasta la "Ciudadela" construida por San Martín en San Miguel de Tucumán, donde intentó la reconstrucción moral y material en busca de una nueva acción sobre el Alto Perú, combinada con las acciones que planeaba San Martín sobre Chile y el Virreinato del Perú.

Güemes comandante de la frontera norte

Güemes quedó como comandante de la frontera norte. La conducción de la defensa militar de la frontera norte quedó a cargo del general Güemes con sus comandantes gauchos.
Estos constituían una comunidad multiétnica, con orígenes ancestrales indígenas sudamericanos, españoles, afroamericanos y lusitanos, que se caracterizaba por el seguimiento del liderazgo de su jefe y caudillo, demostrando disciplina militar y destrezas para el combate a caballo y en la lucha abierta, aún en medios adversos. Desde entonces las milicias gauchas al mando del gobernador salteño pasaron a desempeñarse como un ejército en operaciones continuas.

Pedro Antonio Olañeta

Pedro Antonio Olañeta se destacó en sus acciones contra los insurgentes en la Provincia de Jujuy, zona que atacó en repetidas ocasiones y cuya capital consiguió ocupar en 1817, hasta que fue rechazado por los gauchos de Martín Miguel de Güemes, si bien este caudillo patriota falleció a consecuencia de las heridas sufridas en una escaramuza con los soldados de Olañeta.