Los elementos
de la fauna santiagueña corresponden a un grupo muy amplio, que
se extiende desde Paraguay y sur de Brasil hasta las llanuras pampeanas.
Los primates
están representados por tres especies: el
mono aullador o carayá, el caí y el miriquiná.
Los felinos
característicos del lugar son los llamados ocelote, eyrá o gato
morisco, gato pintado, gato montés, y los más grandes: yaguareté
y puma.
Otros carnívoros
son el mayuato, coatí, hurón, zorrino, lobito de río y el zorro
colorado.
Los roedores
son muy numerosos y variados. Uno de los más típicos es el carpincho;
también hay agutíes, cuises, quiyás, tapetíes, lauchas y ratones
de campo.
Abundan
además en la región, el
tatú carreta, en retroceso numérico, mulitas y quirquinchos.
En el sector oriental existen también
osos hormigueros.
Entre los
ungulados se pueden citar las corzuelas, venados, chanchos de monte
o taitetú, y los pecaríes.
Existen
más de 300 especies de aves, entre ellas las garzas blancas, flamencos,
patos, teros,
cigüeñas, cuervos, caranchos, halcones, águilas, gavilanes, cotorras,
palomas, boyeros, cardenales, tordos, tijerillas, horneros,
kakuy y perdices.
En la provincia
hay 36 especies de reptiles, como la boa, la falsa coral, la víbora
verde arborícola, y ofidios venenosos como yarará, cascabel y coral.