Este sector de
la Península de Valdés es el principal refugio continental
del Elefante Marino del Sur. Es un mamífero marino, más
precisamente una foca, perfectamente adaptado a la vida acuática.
A diferencia de los Lobos Marinos, se traslada en tierra usando
solo las aletas anteriores, nadan impulsándose con las aletas
posteriores, y no poseen "orejas", o sea pabellones auriculares
externos. Existen dos especies de Elefantes Marinos en el mundo:
el Elefante Marino del Norte, que vive en las islas del Océano
Pacífico frente a las costas de California y México;
y el Elefante Marino del Sur que se distribuye en la periferia del
Polo Sur. De esta última especie existen colonias en las
Islas Malvinas, Georgias y Orcadas. Los Elefantes Marinos se distinguen
por su color gris claro y su gran tamaño. Un macho adulto
mide entre 4,3 y 5,5 metros (entre dos y tres veces más que
un Lobo Marino) y pesa entre 2.000 y 3.000 kilos (hasta 8 veces
más que un macho de Lobo Marino) . Esta especie posee una
gran diferencia de tamaño y formas entre machos y hembras:
un macho puede pesar 8 veces más que una hembra y se distingue
de ésta por poseer una trompa o proboscis. Las crías
nacen de color negro y durante el amamantamiento cambian a uno gris.
Es en la primavera cuando se registra la mayor afluencia de ejemplares
a la zona, dada que es su época de reproducción y
el momento de mayor actividad en las colonias. Se supone que en
la temporada de reproducción se congregan en la Península
Valdés unos 13.000 animales. Al igual que los Lobos Marinos,
los Elefantes Marinos son polígamos, esto significa que un
macho se reproduce con varias hembras. El macho dominante es denominado
"Sultán" y las hembras conforman su "harén".
Algunos machos pueden llegar a reunir y defender un grupo de hasta
35 hembras. Los machos dominantes no permiten que los subordinados
se acerquen a las hembras, para evitar que copulen con ellas. El
Sultán entonces, realiza una serie de actitudes amenazantes
intimidando a su contrincante: yergue casi la mitad anterior de
su cuerpo, al tiempo que infla su trompa y emite un poderoso gruñido.
Si el macho amenazado no se retira, ambos se enfrentan en una lucha,
que consiste en fuertes golpes con el cuello y el pecho y mordiscos
en la cara, cuello y dorso. Los enfrentamientos duran pocos minutos
y en general el macho perdedor se retira. Las hembras, luego de
un año de gestación, llegan a la zona para dar a luz
una sola cría. Es sorprendente cómo la madre identifica
a la voz de su cachorro entre cientos, que se parece al balido de
un cordero. Después de tres semanas de amamantamiento las
crías se independizan totalmente de las madres, ya que el
alto contenido en grasas de la leche, las hace aumentar de peso
rápidamente. Al final del período de amamantamiento
las hembras se aparean quedando nuevamente preñadas. El pelaje
del Elefante Marino se cambia masivamente una vez por año,
junto con una capa superficial de piel. La piel vieja tiene un color
amarillento y se desprende en parches dejando a la vista la piel
nueva de color gris plomizo. Durante el mes que dura la muda, no
se internan en el mar . Luego de la época de reproducción
vuelven al mar para alimentarse de pulpos, calamares y peces. Allí
permanecerán ocho meses antes de volver a tierra, o sea,
que los Elefantes Marinos pasan sólo el 20% de su vida en
la costa y el 80% restante en alta mar. Los principales predadores
de la especie son: los Tiburones, en alta mar y las Orcas que, en
las áreas costeras, atacan tanto a adultos como a juveniles. |
|