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| Conservación |
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En
la actualidad, uno de los problemas de conservación que afecta
a la especie en el área es el turismo mal manejado. Es común
observar a lo largo de la Caleta Valdés, grupos de turistas
que descienden a las playas para fotografiar a los Elefantes Marinos
que se encuentran descansando. Esta actitud es más grave
de lo que aparenta, ya que se está obligando al animal a
adoptar una actitud defensiva o de huida. Molestarlo implica ocasionarle
innecesariamente, un gasto adicional de las reservas de grasa que
acumuló durante su largo período de alimentación
en alta mar. Con esa sencilla pero irresponsable acción,
se está perjudicando la futura supervivencia del individuo.
Las fuentes de contaminación por petróleo, principalmente
el vaciado en alta mar del lastre de las centinas, el lavado de
los tanques contenedores con agua de mar y otras prácticas
asociadas al transporte de este producto, representan una seria
amenaza para los apostaderos de mamíferos marinos como Caleta
Valdés. Al igual que en otros sitios costeros de importancia
vital para muchas especies, un derrame de gran magnitud los afectaría
irreversiblemente. También los Elefantes Marinos se ven afectados
por una industria pesquera activa y creciente. El principal riesgo
es la modificación de la abundancia de las especies involucradas.
Así como algunas pueden verse beneficiadas por los despojos
arrojados al mar por los barcos, otras se verán perjudicadas
por la escasez de los peces más explotados por los pesqueros.
Las interacciones en juego son complejas y poco conocidas, pero
se puede predecir que una presión desmedida de pesca, cambiará
la abundancia y la diversidad de los animales marinos, teniendo
efectos difícilmente predecibles. Caleta Valdés, y
la mayor parte de la costa de la Península, es un lugar de
vital importancia para el ciclo de vida del Elefante Marino, y a
su vez uno de los principales atractivos de una extensa y creciente
industria turística local. |
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| Yacimiento
arqueológicos y paleontológicos |
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Sobre
los sectores altos, ubicados en la Estepa Patagónica, se
encuentran numerosas evidencias de las poblaciones indígenas
que habitaron la región. Los llamados "picaderos",
donde se trabajaban las rocas para confeccionar puntas de flecha,
raspadores, etc. se destacan por la gran cantidad de pequeños
restos de roca, de bordes irregulares y agudos. Recuerde que no
debe recoger ningún elemento en estos sitios de gran valor
cultural. Su intervención estaría entorpeciendo el
trabajo de los especialistas. Si se observan con detenimiento los
acantilados y las restingas, podrán observarse una gran cantidad
de restos fósiles de animales marinos como mejillones, ostras,
vieiras, cangrejos, caracoles, etc. |
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